Noveluchas eróticas

Oct
2013
12

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Noveluchas eróticas publicadas por la editorial Bruguera, bajo sellos editoriales subsidiarios. Entre 1979 y 1981

Siempre he reivindicado ese período en el que, viviendo con Gemma y con Jonás, tanto en Barcelona (Valldoreix, Premiá de Mar, Barcelona, Sitges) como en Madrid (Collado Villalba, Madrid), comíamos gracias a la escritura de novelas eróticas y de adaptación de clásicos a una paginación menor, amén de artículos. Salvo este último, lo demás eran trabajos estrictamente alimenticios, de ahí lo de noveluchas; el despectivo no es por el asunto que tratan, el sexo, sino por la falta de calidad, ya que algunos de los alrededor de veinte títulos los escribí en tres noches, todo seguido, porque había que entregarlo rápidamente para conseguir dinero. Las novelas las firmé como Linda Malvill, nombre de mujer para dar más morbo y apellido formado por parte de los nombres de Villalba, donde vivían mis padre y donde vivimos nosotros un tiempo, y Malasaña, mi querido barrio.
Paralelamente, en aquel tiempo hice trabajos para la editorial Monte Ávila y de redactor para la revista de literatura Camp de l’arpa, además de otras muchas colaboraciones para otros medios.
Orgía en el Orient Express fue la primera, publicada en 1979, en homenaje a la novela de Agatha Christie. El responsable de Bruguera para estas colecciones “populares”, precisamente el padre de Gemma, Jose Antonio Vidal Sales, me trasmitía unas pocas normas: un par de escenas más explícitas, un viaje… Luego era el propio Vidal Sales quien seguramente les echaba un vistazo y las corregía, algo que me ahorraba. Un amor de película debió ser de las últimas. Ese trabajo duró unos cuatro años aproximadamente, algo menos de lo que duró la tormentosa relación sentimental con Gemma, que marcó gran parte de mi vida futura.

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